Argentina - El ajo muestra los dientes
La cosecha 2005/2006 sería un 60 % mayor a la campaña anterior. Más hectáreas sembradas y mejores rindes.
El ajo mendocino viene picando fuerte y está dando una muy buena campaña. Según datos de la Secretaría de Agricultura (SAGPyA), el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) y la Fundación ProMendoza, se observó un considerable crecimiento de la superficie sembrada y la cosecha, lo que derivaría en un repunte de las exportaciones en fresco (pese a China, el fuerte competidor de la Argentina en el mercado internacional). El sector ajero nacional, que tiene su epicentro productivo en Mendoza, ya viene de un buen año, con exportaciones por unos 90 millones de dólares (Ver infografías)."El ajo se planta en marzo/abril, se cosecha en noviembre/diciembre, y la mayor cantidad se exporta de enero a junio. Las cosechas se nombran con dos años: el de cosecha y el de comercialización. La cosecha 2005/2006 fue superior (10.400 hectáreas) a la 2004/2005 (8.100 hectáreas). Aún no hay expectativas por la cosecha 2006/2007 ya que esas decisiones se toman tarde (febrero/abril) en función de como terminan los precios de la temporada", explicó a Clarín Rural el Ing. Agr. José Luis Burba, coordinador del Proyecto Ajo/INTA, EEA INTA La Consulta (Mendoza). Según las previsiones del IDR, este salto en las hectáreas sembradas y en los rendimientos (pasaron de 9,6 ton/ha a 12,2 ton/ha de ajo seco limpio) indica que la cosecha 2005/2006 sería un 60 % mayor a la campaña anterior.
"La temporada 2005/2006 se ha caracterizado por un incremento de la superficie de ajos morados (tempranos, de alto rendimiento pero de regular calidad), que encontraron las plazas vacías y lograron muy buen precio, inclusive en la Unión Europea. Por su parte, los ajos blancos de buena calidad (que cada vez se plantan menos) están con dificultades de colocación ya que los cupos europeos "se gastaron" con el ajo morado y ahora es difícil conseguir cupos para blancos", afirmó Burba.
La cosecha fue muy buena debido a las buenas condiciones climáticas (no hubo lluvias a cosecha), sin embargo los fuertes calores actuales están comprometiendo la calidad pos cosecha (escaldaduras, deshidratación, etc.), ya que la mayor parte del ajo se mantiene en el campo. Solo aquellos que tienen condiciones para guardarlo (que son los menos) mantienen la calidad.
Según el IDR, las previsiones a futuro (febrero 2006) indican un aporte de Mendoza al sistema nacional de producción de ajo de 120.000 toneladas. Los rindes de ajo seco limpio fueron para el tipo comercial morado 14,5 ton/ha, para el blanco 10,1 ton/ha y para el colorado 11,2 ton/ha. Los calibres dominantes: 42 % de calibre 6 para el morado, 36 % de calibre 5 para el blanco y 49 % de calibre 5 para el colorado.
En cuanto a precios, "en términos generales el productor (que prácticamente ya vendió todo al acopiador/empacador) ha recibido buenos ingresos por su cosecha aunque pagada en largos plazos (hasta 120 días)", dijo Burba.
Argentina es un sólido productor mundial de esta hortaliza, mordiendo el 1% de la torta global. El tigre del sector es China, que se queda con el grueso del 76%. Desde Mendoza, se exporta anualmente el 76% del total producido. En el 2005, se exportaron casi 70.000 toneladas, un 27% más que el año anterior. Los principales destinos fueron: Brasil, Francia, Estados Unidos, Paraguay, Bélgica, Italia, Haití, y España. Según los datos de la FAO, la producción mundial se ubica en casi 15 millones de toneladas, de las cuales China participa con el 76,43 % (poco más de 11 millones de toneladas), seguida en importancia por la India (500.000 toneladas) y Corea (350.000 toneladas). Luego se ubica la Argentina, estimándose su producción en 143.000 toneladas. En el comercio mundial, se movieron el año pasado cerca de 1,5 millones de toneladas. El principal abastecedor fue China con 1,13 millones de toneladas (77,8 %), mientras que la Argentina se ubicó en el segundo lugar con cerca de 80.000 toneladas (7%).
Según fuentes de la SAGPyA, la Argentina comercializa su producto durante el primer semestre de cada año, mientras que China incursiona en el mercado mundial en la segunda mitad. "Si bien pareciera que las estacionalidades de ambos países no se enciman, en los últimos años los exportadores nacionales se encontraron que el principal destino (Brasil) contaba con un gran stock de mercadería de ajo chino lo que no solo demoró el envío de las partidas sino que complicó bastante las negociaciones con la consiguiente disminución de precios. La mercadería de origen chino llega a los distintos mercados internacionales a precios muy bajos. Esta situación generó que la Unión Europea (UE) implementara cuotas de introducción. En estas cuotas, la Argentina cuenta con un volumen aproximado de 19.000 toneladas, correspondientes a los tonelajes habituales que se destinaban a sus mercados. Si se analizan las exportaciones argentinas la UE es el segundo destino en importancia", indicó Carlos Larocca, de la SAGPyA. Pero, bueno, con China o sin China, los productores argentinos le siguen metiendo pata.
"La plaza de Brasil (para colocar el ajo colorado) está "demorada" por falta de demanda. Si China coloca ajos en Brasil (sin tasa antidumping, o burlada), en este mes seguramente se resentirá nuestro comercio, en caso contrario podemos lograr buenos precios ya que la cosecha brasileña fue menor", afirmó Burba.
Fuente CLARIN
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