Argentina - Sector de Maquinarias
El sector de la maquinaria tiene camino por recorrer
De acuerdo con datos del Indec, en el primer semestre de 2005, se vendieron 2 mil máquinas agrícolas menos que en igual período de 2004, año que marcó un récord en la comercialización con ventas por mil millones de dólares aproximadamente, aunque en un contexto en que el sector tuvo una recuperación notable.
Luis A. Gramuglia
El experto del INTA Manfredi, Mario Bragachini, en un encuentro organizado por Expochacra destacó la recuperación de la industria nacional después de haber llegado a fines de 2001 al borde de su extinción total. Los datos de ese organismo se refieren a ventas en rubros tales como cosechadoras, tractores, sembradoras e implementos.
Esa caída fue para las cosechadoras un 48 %; un 28 % para las sembradoras; un 9 % para los tractores y el 8,5 % para implementos. Conviene destacar que en estos últimos rubros la producción nacional, contrariamente a lo que ocurrió con las marcas importadas, que cayeron en las cuatro categorías. Es remarcable, también, el salto cuantitativo y cualitativo que dio la industrial nacional que le permitió acceder a números parecidos —en cuanto a ventas— con los de la maquinaria importada.
Entre 2002 y 2004, la venta de cosechadoras importadas fue la que tuvo mayor auge. En ese período, las marcas extranjeras pasaron de colocar 107 máquinas en el primer semestre de 2002 a poco más de 1.500 en igual lapso de 2004. La fabricación local se hizo fuerte también en tractores. Si bien la venta bajó de 2.945 a 2.085 unidades entre 2004 y hasta septiembre de este año, esa caída sólo afectó a las marcas foráneas; mientras que las nacionales en el tercer trimestre de este año, tienen la mayor participación en el mercado con un 38 y medio por ciento de las ventas. En tanto, en el segmento de sembradoras, registró un descenso importante en las ventas, mayor al 25 por ciento.
En este rubro, la Argentina es autosuficiente y cuenta con excedentes que exporta. Pese estos números auspiciosos, conviene estar atentos ya que la industria foránea, especialmente la brasileña, está ganando terreno. Vale un dato: en implementos, el 54,5 % corresponde a productos fabricados en el vecino país.
El mayor número de máquinas vendidas hacia este fin de año corresponde a implementos con 2.846 unidades, seguidos por tractores con 2.085, sembradoras con 1.300 unidades y finalmente cosechadoras con 357.
FACTURACIÓN.
En cuanto al dinero que ingresó al sector, comparando el trimestre septiembre, octubre, noviembre de este año con igual período de 2004, la facturación total superó en 12 millones de pesos a la de igual período del año pasado, lo cual representa un 2 % de aumento.
Comparativamente, la facturación de máquinas agrícolas fabricadas en el país creció alrededor del 9 %, mientras que la de máquinas procedentes del exterior cayó a casi un 3 %.
En ese total, siempre hablando de este trimestre, los rubros que más facturaron fueron el de las cosechadoras (21 %), mientras que el de los implementos alcanzó casi el 17 % del total vendido.
Pero ocurrió que hubo importantes aumentos en los precios de las máquinas. El valor unitario promedio de las cosechadoras fue un 11 % superior al de ese trimestre de 2004, mientras que el de los tractores aumentó un 9 %. Las sembradoras, en tanto, registraron un incremento promedio del 27 %. Lo único que bajó fue el precio de los implementos que cayó un 6 %.
El futuro del sector parece promisorio ya que se han abierto nuevos mercados, particularmente el de Venezuela. En ese país hubo una importante exposición de maquinaria agrícola argentina en Barina que fue seguida con el acuerdo firmado por los presidentes Kirchner y Chávez que establece que nuestro país exportará maquinaria agrícola por 114 millones de dólares a cambio de cinco millones de barriles de gasoil que proveerá ese país.
Esto impactará favorablemente en la industria nacional. Ya algunas firmas han resuelto incorporar más personal para atender la mayor demanda. Se habla de 4 mil nuevos puestos de trabajo.
Bragachini, en tanto, dijo que “es evidente que la maquinaria agrícola en la Argentina está bien diseñada, construida y aprovechada”, y agregó que existen unas 650 empresas del rubro en el país con 40 mil puestos de trabajo directos.
En los dos rubros de la maquinaria agrícola donde más se invierte en importaciones (tractores y cosechadoras), la industria nacional durante 2005 recuperó una parte del terreno perdido; además, el reintegro de competitividad que el Estado ofrece para la industria nacional es una excelente herramienta de fomento a la maquinaria nacional y “debe cuidarse en todos sus aspectos de ejecución para que no desaparezca”, señaló Bragachini.
DÉFICIT.
El especialista incursionó, también, en el aspecto estrictamente tecnológico. En este sentido y con respecto a las sembradoras, señaló como problema la pérdida de competitividad por baja inversión en desarrollo de producto y la construcción artesanal con alto costo. En su opinión, faltan diseños originales. De los 60 fabricantes no hay más de 20 que hagan investigación propia y otros copian lo que copiaron algunos más desarrollados. Ahora hay que mejorar, dijo. Hacer más profesional la construcción de maquinaria agrícola e invertir más en desarrollo, en materiales y en calidad, entre otros aspectos, “si queremos salir al mundo”, agregó.
La tendencia se orienta a la utilización de sembradoras de chorrillo con menor ancho entre hileras. De los 21 centímetros para trigo y pasturas se vuelve a los 17,5. Para Bragachini, faltan ensayos de experimentación, falta extensión, faltan horas hombre de puesta a punto; el producto final observado masivamente en el campo es mejorable. “Los invito a subir a un avión y verán que el 3-4-5 % del lote no está sembrado. Hay fallas. Hay superposiciones. Es mucha, mucha plata la que se pierde. Falta un Proyecto Sembrar”, enfatizó el especialista.
Fuente: El Diario de Parana

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