Cuba inicia un cambio de rumbo en su mercado

Cuba inicia un cambio de rumbo en su mercado

POR PATRICIA ROUZAUT MADRID

Actualizado: 22/09/2015 18:35 horas

Al restablecer las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, Cuba está despertando el interés de nuevos inversores. Más de 200 compañías españolas ya están en el país.

La centralización del Gobierno cubano ha marcado sus transacciones comerciales dentro y fuera del país a lo largo de su historia reciente. Sin embargo, esta situación podría variar después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y el territorio caribeño. Este acuerdo, que llega tras medio siglo de distanciamiento, ha convertido a la isla en un nuevo atractivo para los empresarios que buscan hacer negocios en el extranjero. 

España también ha demostrado su interés por Cuba, aunque nuestro país todavía no tiene un tratado de cooperación económica con esta nación. A pesar de ello, el Gobierno ya ha anunciado su deseo de construir, sobre todo, infraestructuras hoteleras en su costa. De hecho, los mayores ingresos de la isla provienen del turismo, que cada día atrae a más forasteros, entre los que destacan los canadienses y los alemanes. El año pasado viajaron al país un total de tres millones de personas, aportando al PIB 2.700 millones de dólares (unos 2.443 millones de euros).

En lo que se refiere al comercio, los aranceles en Cuba no son muy altos. Por ejemplo, para las mercancías que no pueden producir de manera interna, el impuesto es del 5%. Por ello, ya hay 242 empresas españolas que comercializan en el territorio caribeño, la gran mayoría de ellas pymes. Además, no es necesario un registro previo ni pagar cuotas de importación para realizar actividades comerciales con la república. Eso sí, los productos deben ser declarados en la aduana donde serán inspeccionados, tal y como establece la Cámara de Comercio de Cuba. Esto se debe a que es el Estado el que determina las prioridades de la nación, es decir, selecciona qué entra en el país y a qué precio. Asimismo, las compañías extranjeras tendrán que comunicarse con las estatales, ya que éstas funcionan como los únicos interlocutores válidos para cualquier operación.

A la hora de establecerse las firmas deben de tener en cuenta una serie de pasos que exige el gobierno de Raúl Castro. En primer lugar, las marcas han de ser mixtas, es decir, a partir de una fusión entre una compañía estatal y otra extranjera. Por ello, es imprescindible contar con un contacto previo en el país para instalar una organización por cuenta propia. Tanto es así, que tras haber realizado la unión empresarial necesaria, es indispensable contar con la aprobación del Consejo de Ministros de Cuba para poder comenzar la actividad. 

Pisan: "Hay que contactar con las instituciones especializadas"

"En Cuba es necesario establecer contacto directo con la Cámara de Comercio y con las instituciones que orientan a las empresas extranjeras", asegura Jaime Barriga, delegado internacional de la constructora Pisan. Éste es el primer paso que dio la firma al llegar a la isla. Esta pyme catalana ha realizado decenas de proyectos en el país, como un centro médico o un delfinario. La compañía lleva trabajando en el territorio desde 1999 y su facturación de los últimos tres años en esta república asciende a 2,7 millones de dólares (2,3 millones euros). 

Los trámites que pide el Gobierno para entrar no han sido una barrera para la compañía, sino que les ha empujado a ir superando las etapas.

 

FUENTE EXPANSION.COM

 

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